San Cristóbal- Un miembro de la Policía Nacional terminó con su vida de un disparo en la cabeza la mañana de este lunes, por presuntas razones pasionales.
Trascendió que el alto oficial había realizado más de cuarenta disparos a la casa de su expareja sentimental y se quitó la vida tras creer que la había matado.
El oficial respondía al nombre de Ramón Valerio Crispín, quien ostentaba el rango de Coronel de la institución policial.
Antes de dispararse, Valerio Crispín supuestamente prendió fuego a su vehículo, marca Toyota Corolla, gris y le entregó su carnet a un policía.
De acuerdo a las informaciones obtenidas, el cuerpo sin vida del agente policial permaneció un largo rato en el pavimento a espera de un médico legista.
Hasta el momento se desconoce el nombre de la expareja del oficial.


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